- Madre mía! Te tengo una super noticia!
- Te cambiaron de puesto en el trabajo!
- Nooo, no es eso.
- Te subieron el sueldo!
- Nooo, tampoco.
- Ya tienes novio!!!
- Menos!!!
- Entonces... ¿Qué es?
- Pasé mi exámen de titulación!!!
- ¿En verdad? Ay mi reina! Ya serás toda una Licenciada!
Y sigo sintiéndome inmensamente felíz. Hace un año aún cuando seguía en la Universidad, me propuse pasar ese exámen. Y es que no era posible que después de tantos años de estudiar (de desvelos, de tareas interminables, de exámenes asesinos, de pasar hasta casi 3 días sin dormir y sin comer, de profesores insoportables, de no tener vida social por pequeños períodos y de muchas cosas más) no pudiera pasar ese exámen, en el cual se resumía toda la carrera. Y si no lo hubiese pasado, estaría realmente decepcionada. Ahora empiezo a sentirme toda una L.S.C.!
Ya casi es final de año. Empiezo a ponerme nostálgica. Y así, sin avisar llegó el frío. Hace 2 días aún se sentía calor, y hoy al despertar no quería despegarme de mi cama. En verdad me costó trabajo levantarme.
[Está pasando Noviembre y me doy cuenta que tú también estás pasando desapercibido. Y es que poco a poco he dejado de extrañarte. Creo que empiezo a ganar la batalla!]
"Sobreviví a tu adiós, a tu mentira, a tu traición, a tus locuras, a tu falso amor. Sobreviví. Sobreviví al dolor y hoy ya no duele más, ya no hay mentiras porque ya no estás para seguir mintiendo..."